Chaquetas Softshell de running y trail

Buena parte de disfrutar al máximo del trail running depende de elegir la ropa apropiada. Por eso, uno de los primeros términos con los que te debes familiarizar es el de softshell. Sigue leyendo para convertirte en un auténtico experto en la materia.

“En el término medio está la virtud”; eso es, precisamente, lo que se logra con el softshell. Un mismo accesorio aúna libertad de movimientos y protección, y es que la mejor manera de practicar deportes outdoor es despreocuparse del clima. ¿Listo para conocerlo mejor?

Empecemos por lo más básico

Llamamos softshell a un tejido multicapa cuya finalidad es proporcionarnos abrigo cuando salimos a la montaña. A pesar de esa protección térmica, como toda prenda deportiva, debe resultar siempre cómodo y transpirable.

El softshell se utiliza para practicar deportes en plena naturaleza (trail running, trekking, senderismo, escalada, etc.). Es en esas situaciones cuando aislar nuestro cuerpo del clima puede mejorar considerablemente nuestro rendimiento deportivo.

Aunque este tejido se emplea para confeccionar todo tipo de ropa deportiva técnica —chalecos, pantalones, guantes, cortavientos—, lo cierto es que muchas personas lo identifican como sinónimo de chaqueta de trail running.

El cuidado de este material textil requiere lavarlo regularmente en lavadora (ciclo de prendas delicadas) con detergente líquido y sin suavizante. La temperatura de lavado no debe superar los 40 °C y, si se usa secadora, su duración no debería exceder de 15 minutos. En cualquier caso, te recomendamos seguir escrupulosamente las indicaciones especificadas por el fabricante en la etiqueta.

Los softshells más vendidos

Un Softshell capa acapa

Cada una de las capas que integran este tejido cumplen una misión específica:

Su parte exterior suele ser de poliéster o nailon, lo que le brinda elasticidad e impermeabilidad.

La capa interior puede ser de poliamida o de algún tejido polar (cumple una función térmica) y su grosor dependerá del clima al que nos vayamos a enfrentar.

Algunos modelos añaden una membrana intermedia para proporcionarle una función cortavientos.

En función de cómo sean sus capas, la chaqueta tendrá mayor o menor peso y grosor. Así, una chaqueta veraniega de trail suele pesar unos 250 gr y un modelo pensado para el invierno puede oscilar entre 500 gr y 1 kg.

¿Softshell o hardshell?

No hemos de confundir este tipo de prendas con las denominadas hardshell, que poseen un tacto rígido y acartonado, a diferencia del softshell, que es suave y flexible. Esto es el resultado de llevar una capa impermeable —por ejemplo, Gore-Tex— y costuras termoselladas.

El hardshell nos protege de la lluvia mejor que el softshell, pero su aislamiento térmico es notablemente inferior.

El hardshell resulta menos transpirable y cómodo que el softshell.

Ambas prendas resisten bien el viento y la abrasión.

En definitiva, el softshell se encuentra a medio camino entre el cortavientos y el hardshell. En consecuencia, abriga más que el primero y brinda más libertad de movimientos que el segundo. En cierto sentido, toma las virtudes de ambos tipos de prendas: de un lado el confort y la transpirabilidad y, de otro, la resistencia y el abrigo.

5 características que definen cómo es una chaqueta softshell

Impermeabilidad

Dicho de forma simple, cuando hablamos de protección frente al agua, el softshell te protege más que un forro polar, pero menos que un hardshell con tecnología Gore-Tex o equivalente. En consecuencia, nuestra suave chaqueta de trail running no nos sirve para lluvias torrenciales, pero sí para ligeros chubascos.

Todo tejido softshell cuenta con un tratamiento capaz de repeler el agua (Durable Water Repellent o DWR), gracias al cual el líquido no podrá traspasar su superficie exterior y resbalará. Sin embargo, ello solo nos protege frente a lluvias débiles, por lo que, si la cosa se pone fea, lo más recomendable es añadir una tercera capa en forma de chubasquero o hardshell.

Transpirabilidad

Cualquier deportista experimentado sabe que impermeabilidad y transpirabilidad no suelen ir de la mano. En el caso de las prendas softshell, aunque son resistentes al agua, la balanza se inclina claramente a favor de la transpiración (a diferencia de lo que sucede con el hardshell).

Pensemos que el softshell ha sido creado para practicar deportes físicamente exigentes, por lo que la abundante sudoración está más que garantizada. Agilizar tanto su evaporación como su secado es una prioridad ineludible en este tipo de prendas.

Elasticidad

Una prenda destinada a hacer deporte debe facilitarnos la libertad de movimientos y el softshell no es una excepción. El secreto para lograrlo y aportar el máximo confort es utilizar tejidos elásticos o bielásticos que propicien la flexibilidad (elastano, Shellstretch, Durastretch, etc.). Carecer de membrana impermeable y poseer costuras planas también ayudan a incrementar esa comodidad.

Resistencia

La chaqueta softshell está diseñada para aguantar las exigencias todoterreno del trail running y otros deportes de montaña. Cuando estás rodeado de maleza, ramas y rocas puntiagudas, lo último que quieres es un tejido que se rasgue fácilmente. Así, estas prendas suelen incorporar tecnología antidesgarro (Ripstop) y están fabricadas de materiales particularmente duraderos.

Aislamiento frente al frío y al viento

La protección térmica es una de las cualidades más valiosas del tejido softshell. De hecho, en el mercado podemos encontrar una amplia variedad de chaquetas con todo tipo de grosores y materiales (forro polar, micro lana, Coral Fleece…). Esa protección frente al frío es una de sus principales diferencias con el hardshell.

Una de las características más definitorias de las chaquetas softshell es su función cortavientos. Ya sea con una específica membrana Windstopper o con un tejido resistente, este tipo de prendas impedirán que el viento traspase su superficie. Este rasgo supone su principal diferencia con el forro polar.

¿Cómo podemos clasificar las chaquetas softshell de trail running?

Por su grosor

Según lo gruesa que sea la capa térmica del softshell, podemos distinguir entre los de tipo grueso, intermedio y delgado. Como puedes suponer, el aislamiento térmico que proporcionan es directamente proporcional a su grosor. En definitiva, puedes tener por seguro que existen chaquetas de trail running para todas las épocas del año.

Por su sistema de aislamiento

Una chaqueta softshell para trail running puede protegernos del frío y del viento de dos formas: con membrana (Polartec y Windblock/Windstopper) o sin ella (mediante tejidos técnicos especiales).

Dentro de las chaquetas softshell que utilizan membrana, podemos distinguir aquellas que la emplean en toda su estructura (modelos homogéneos) y las que solo la usan en las zonas particularmente expuestas al clima (modelos heterogéneos).

Por su elasticidad

Al igual que sucede con el grosor, podemos encontrar chaquetas softshell con distintos grados de elasticidad, en función del tejido que se haya empleado para confeccionarlas. Su mayor o menor flexibilidad determinará si ofrecen más o menos libertad de movimientos y, en consecuencia, qué tipo de actividades deportivas podemos realizar con ellas.

Softshells con o sin capucha

A diferencia de los chubasqueros y los hardshells, la capucha no es un elemento imprescindible en las chaquetas softshell, ya que estas no nos sirven en caso de lluvia abundante. De hecho, su añadido se traducirá en una prenda más pesada y voluminosa.

Dentro de las chaquetas softshell con capucha podemos distinguir las que la tienen fija o desmontable. Del mismo modo, también encontramos modelos diseñados para cobijar un casco bajo su superficie, algo muy útil en otros deportes, como el ciclismo.

Valorando los pros y los contras del softshell

Versatilidad: la gran ventaja de las chaquetas softshell

Las prendas de este tipo destacan por su polivalencia. Con ellas puedes protegerte del frío y de la lluvia ligera con una sola prenda. Imagina la comodidad y el ahorro económico que ello supone.

Las condiciones climáticas pueden cambiar rápidamente cuando sales a correr a la montaña, de modo que con esta clase de chaqueta estarás siempre a salvo, sin necesidad de cargar peso adicional.

Sirve para todo, pero no en exceso

Una cosa es que la chaqueta softshell sea una prenda todoterreno y otra muy distinta es que proporcione un blindaje absoluto frente a las inclemencias del tiempo. Ciertamente, aísla nuestro cuerpo del frío y de la lluvia, pero, si las condiciones climáticas se vuelven extremas, dicha protección resultará insuficiente.

Si piensas enfrentarte a lluvias fuertes o incluso torrenciales, cómprate un hardshell.

Si vas a afrontar temperaturas gélidas, apuesta por un plumas o por un forro polar extra grueso.

Nuestro veredicto final sobre la chaqueta softshell de trail running

Las chaquetas softshell son una valiosa ayuda para practicar trail running, siempre y cuando las utilices para cumplir la función que les es propia. Si pretendes emplearlas para sobrellevar fuertes lluvias o frío polar, la experiencia acabará en un chasco considerable.

En el caso de que no pretendas enfrentarte a condiciones climáticas límite, esta clase de prendas constituyen una excelente opción. Pensemos que, por un precio razonable (50-250 €), te estás llevando a casa una chaqueta cómoda y transpirable, capaz de hacer las veces de cortavientos y de forro polar.

Después de este exhaustivo repaso, seguro que ya tienes más claro todo lo que necesitas saber para elegir la chaqueta softshell de trail running perfecta para ti. No lo dejes para mañana y cómprala hoy mismo.

También te podría gustar...